domingo, 14 de julio de 2019

Todos duermen



Guido Ceronetti


El hombre duerme.
La mujer duerme.
El león, cuando nada lo disturba, duerme.
Los amantes, abrazados, incómodos, duermen.
Los niños, interminablemente, duermen.
Los astronautas, mediante trucos, duermen.
Los curas, en el confesionario y durante la misa, duermen.
Los rabinos, después del sonido del shofár, duermen.
Los imanes duermen.
Los brahmanes duermen.
Las Carmelitas Descalzas, aunque poquísimo, duermen.
Las moscas pegadas a los cristales duermen.
Los ladrones, tras un buen golpe, duermen.
Los elegidos por el pueblo, en las banquetas de la Cámara, duermen.
Los viejos en los asilos duermen.
Los anestesiados, sobre la mesa de operaciones, duermen y duermen.
¿Quién es el que no duerme?
Yo.
¿Por qué, maldita sea, yo no?
¿Por qué, por cuál culpa que ignoro, no duermo, yo?
Y tú, Sueño mío, ¿por qué me abandonaste?


Tutti dormono

L’ oumo dorme.
La donna dorme.
Il leone, quando niente lo disturba, dorme.
Gli amanti, abbracciati, scomodi, dormono.
I bambini, interminabilmente, dormono.
Gli astronauti, mediante trucchi, dormono.
I petri, in confessionale e durante la messa, dormono.
I rabbini, dopo il suono dello shofàr, dormono.
Gli imam dormono.
I bramini dormono.
Le Carmelitane Scalze, sia pure pochissimo, dormono.
Le mosche attaccate ai vetri dormono.
I ladri, dopo un bel colpo, dormono.
Gli eletti dal popolo, sui banchi della Camera, dormono.
I vecchi negli ospizi dormono.
Gli anestetizzati, sui tavoli operatori, dormono e dormono.
Chi è che non dorme?
Io.
Perché, accidenti, io no?
Perché, per quale colpa che ignoro, non dormo, io?
E tu, mio Sonno, perché mi hai abbandonato?


Versión: Pedro Marqués de Armas


Nuovi ultimi esasperati diliri desarmati, Einaudi, 2001, p. 21.



jueves, 11 de julio de 2019

Acabada la fiesta




Pier Paolo Pasolini


Acabada la fiesta en una Roma sorda
a toda ingenua espera, acabado el día,
como desperdicios al viento los pasos
del regreso, las voces, los silbidos, van
muriendo a raudales por las calles, exiguos
en los portales. Es la pausa de la cena:
más tarde, con la pesada inquietud
de una sombra infecta, sin aire, en los
atuendos festivos de gente extraña, allá 
donde el caos de la ciudad cristaliza
en un constelado resplandor de luces
a través de calles tapiadas por una paz
de muerte, vuelve la antigua noche...
Por los abandonados senderos fluviales
resplandecientes coronas de faros,
alguna estrella al flanco de las nubes,
y en el suburbio, desde Testaccio
a Monteverde, refluye cansado y húmedo 
un resonar de voces de transeúntes
y motores: solitaria incrustación
de nuestro mundo sobre el mudo universo.


Chiusa la festa

Chiusa la festa su una Roma sorda
a ogni ingenua attesa, chiuso il giorno,
come immondizie al vento i passi
del ritorno, le voci, i fischi, vanno
morendo vasti per le strade, radi
negli androni. È la sosta della cena:
poi, più tardi, con l’inquieto peso
dell’ombra sporca, senz’aria, nelle
vesti festive di una gente estranea,
là dove il caos della città si gela
in chiarori di lumi costellati
lungo strade murate da una pace
di morte, torna l’antica sera . . .
Per i lungofiumi abbandonati
smaglianti corone di fanali,
qualche stella ai fianchi delle nubi—
e sulle periferie, da Testaccio
a Monteverde, stagna stanco e umido
un vibrare di voci di passanti
e motori—sperduta incrostazione
del nostro mondo sul muto universo.


Versión: Pedro Marqués de Armas

miércoles, 10 de julio de 2019

DEUS ABSCONDITUS




Giorgio Caproni


Un simple dato:
Dios no se ha escondido.
Dios se suicidó.



DEUS ABSCONDITUS

Un semplice dato:
Dio non s'è nascosto.
Dio si è suicidato.


Versión: Pedro Marqués de Armas


martes, 9 de julio de 2019

Poesía



Eugenio Montale

1

El angustiante problema
de si la inspiración es en frío o en caliente
no concierne a la ciencia térmica.
El raptus no produce, el vacío no conduce,
no hay poesía en sorbete o al asador.
Se trata más bien de palabras
un tanto inoportunas
que tienen prisa de salir
del horno o la nevera. El hecho
no tiene mayor importancia. Apenas salen
y ya miran alrededor con aire de decirse:
¿qué hacemos aquí?

2

Con horror
la poesía rechaza
las glosas de los escoliastas.
Pero no es cierto que la demasiado muda
se baste a sí misma
o al asistente que tropieza con ella
sin saber que él mismo es
el autor.


La poesía

1

L’angosciante questione
se sia a freddo o a caldo l’ispirazione
non appartiene alla scienza termica.
Il raptus non produce, il vuoto non conduce,
non c’è poesia al sorbetto o al girarrosto.
Si tratterà piuttosto di parole
molto importune
che hanno fretta di uscire
dal forno o dal surgelante.
Il fatto non è importante. Appena fuori
si guardano d’attorno e hanno l’aria di dirsi:
che sto a farci?

2

Con orrore
la poesia rifiuta
le glosse degli scoliasti.
Ma non è certo che la troppo muta
basti a se stessa
o al trovarobe che in lei è inciampato
senza sapere di esserne
l’autore.


Versión: Pedro Marqués de Armas


Trieste



Umberto Saba


Atravesé toda la ciudad.
Subí después la cuesta,
al principio poblada, luego solitaria,
rodeada por un muro bajo:
un rincón donde me siento
a solas; y donde parece acabar
también la ciudad.

Trieste tiene una gracia
hosca. Si gusta
es como un chiquillo áspero y voraz,
de ojos azules y manos demasiado grandes
para regalar una flor,
como un amor
receloso.
Desde la cuesta descubro cada iglesia,
cada calle, si lleva a la playa, ardua,
o a la colina en donde, en la punta,
pedregosa, una casa, la última,
se aferra.

En torno
circula en cada cosa
un aire extraño,
un aire tormentoso,
el aire nativo.

Mi ciudad, tan viva en todas partes,
tiene ese rincón para mí, para mi vida
absorta y esquiva.


Trieste


Ho attraversato tutta la città.
Poi ho salita un'erta,
popolosa in principio, in là deserta,
chiusa da un muricciolo:
un cantuccio in cui solo
siedo; e mi pare che dove esso termina
termini la città.

Trieste ha una scontrosa
grazia. Se piace,
è come un ragazzaccio aspro e vorace,
con gli occhi azzurri e mani troppo grandi
per regalare un fiore;
come un amore
con gelosia.
Da quest'erta ogni chiesa, ogni sua via
scopro, se mena all'ingombrata spiaggia,
o alla collina cui, sulla sassosa
cima, una casa, l'ultima, s'aggrappa.
Intorno
circola ad ogni cosa
un'aria strana, un'aria tormentosa,
l'aria natia.

La mia città che in ogni parte è viva,
ha il cantuccio a me fatto, alla mia vita
pensosa e schiva.


Versión: Pedro Marqués de Armas

lunes, 8 de julio de 2019

En casa



Leonardo Sinisgalli


En casa se habla
con las moscas se vive
en compañía de moscas
en invierno y verano
dónde está la mosca
cómo está la mosca 
se perdió la mosca
gritamos cuando vuelve


A casa mia

A casa mia si parla
con le mosche si vive
in compagnia delle mosche
d'inverno e d'estate 
dov'è la mosca
come sta la mosca
è sparita la mosca
si grida quando si ritorna.


Versión: Pedro Marqués de Armas 


domingo, 7 de julio de 2019

Renuncia al título de uno de mis volúmenes de versos




 Luciano Erba


A inicios de los Ochenta
tal vez en estado de magia
bauticé Cinta de Moebius
un libro de poesía

otros títulos similares
pero de ámbito más físico
me propuse destinar
a un opus metafísico

fue así que dejé de lado
la vida de Arquímedes,
y, no sin excitación, debo
decirlo, la fuente de Erone

He aquí el nuevo libro
que un hondo disturbio
me impide ahora intitular
Los hemisferios de Magdburgo

yo no sé si en estas cosas
sirve de algo la patente
el hecho es que un autor notorio
se apropió de mi idiolecto.

No es un gris gacetillero
sino un semiólogo advertido
y si le reclamo El Péndulo
dirá, sabes, lo he deconstruido


Rinuncia al titolo di un mio volumetto di versi

Agli inizi degli Ottanta
forse in vena di magia
battezzai Nastro di Moebius
un mio libro di poesia

altri titoli consimili
ma d'un ambito più fisico
mi proposi destinare
ad un opus metafisico

fu così messa da parte
sia la vite di Archimede
sia, e non senza esitazione,
eh sì, la fontana di Erone.

Ecco ora il nuovo libro
che un'azione di disturbo
m'impedisce intitolare
Gli emisferi di Magdburgo

io non so se in queste cose
vai la norma del brevetto
fatto è che un noto autore
si è appropriato il mio idioletto

non è un grigio pennivendolo
ma un semiologo avvertito
e se gli contesto il Pendolo
dirà, sai, ho decostruito.



Trad. de Dolores Labarcena y Pedro Marqués de Armas