miércoles, 23 de noviembre de 2016

Una historia pajaril




Pedro Marqués de Armas



En Cuadernos norteamericanos Nathaniel Hawthorne, escribió, 
hacia 1839:  

En Cuba, un pájaro gritaba “Sofía” en medio del monte. 
Su graznido se limitaba a eso. Era dado imaginar  
que un difunto amante se expresaba
por intermedio del pájaro.

Esa noche soñó Hawthorne con una procesión
el sonido de las campanas semejando
al de una cucharilla
de plata
envuelta en seda.






Edwin Honig




Dolores Labarcena


Trepa un tigre en un trineo y el difunto Stanley
difunto está en la difunta Brooklyn.
Vamos, padre, juegue conmigo.
Anuario.
Alcázar.
Aporía.
Como orrorin:
Adaptarse, cambiar o desaparecer.
Pássaro.
Peitoril.
Árvore.
“Mi tonto y rubio hermano de ojos castaños” nunca leyó
a Pessoa.
Vamos, padre.
“Si recuerdo quien fui otro me veo”.
Trepa un tigre en un trineo y el difunto Stanley
difunto está en la difunta Brooklyn.
Pássaro.
Peitoril.
Árvore.  
Pienso en esas tres palabras.
Pienso, hasta la extenuación,
hasta perderme de vista.  



miércoles, 9 de noviembre de 2016

Poética



Manuel Bandeira


Estoy harto del lirismo comedido
Del lirismo que se comporta
Del lirismo funcionario público con manual expediente protocolo 
y declaraciones de aprecio al Sr. Director

Estoy harto del lirismo que se detiene y va al diccionario a averiguar 
el carácter vernáculo de un vocablo

Abajo los puristas

Todas las palabras sobre todo los barbarismos universales
Todas las construcciones sobre todo las sintaxis de excepción
Todos los ritmos sobre todo los innumerables

Estoy harto del lirismo adulador

                         Político
                                          Raquítico
                                                                   Sifilítico

Del lirismo que capitula ante lo extranjero  
Que no es lirismo
Será contabilidad tabla de cosenos secretario del amante ejemplar 
con cien modelos de cartas y las diferentes maneras de agradar a las mujeres, etc.

Prefiero el lirismo de los locos
El lirismo de los borrachos
El lirismo difícil y punzante de los borrachos
El lirismo de los clowns de Shakespeare

-No quiero saber nada de lirismo si no es liberación

                                                                                                         1930


Poética

Estou farto do lirismo comedido
Do lirismo bem comportado
Do lirismo funcionário público com livro de ponto expediente protocolo e manifestações 
 de  apreço ao Sr. diretor

Estou farto do lirismo que pára e vai averiguar no dicionário o cunho vernáculo de um  vocábulo

Abaixo os puristas

Todas as palavras sobretudo os barbarismos universais
Todas as construções sobretudo as sintaxes de exceção
Todos os ritmos sobretudo os enumeráveis

Estou farto do lirismo namorador

                               Político
                                            Raquítico
                                                               Sifilítco

Do lirismo que capitula ao que quer que seja for a de si mesmo.
De resto não é lirismo
Será contabilidade tabela de co-senos secretário do amante exemplar com cem modelos de  cartas e as diferentes maneiras de agradar às mulheres, etc.

Quero antes o lirismo dos loucos
O lirismo dos bêbedos
O lirismo difícil e pungente dos bêbedos
O lirismo dos clowns de Shakespeare

- Não quero mais saber do lirismo que não é libertação.


domingo, 6 de noviembre de 2016

Tragedia brasileña




Manuel Bandeira


Misael, funcionario de Hacienda, de 63 años de edad,
Conoció a Maria Elvira en la Lapa –prostituta, sifilítica, hongos en los dedos, un anillo empeñado y los dientes podridos a más no poder.
La apartó de la mala vida, la instaló en un piso en Estácio, le pagó médico, dentista, manicura… Le dio todo cuanto ella quería.
Cuando Maria Elvira vio que tenía una boca bonita, no tardó en buscarse un amante.
Misael no quiso armar escándalo. Pudo darle una buena paliza, pegarle un tiro, apuñalarla. No hizo nada de eso: se mudaron de casa.
Vivieron así tres años.
Cada vez que Maria Elvira se buscaba otro amante, Misael se mudaba de casa.
Vivieron en Estácio, Rocha, Catete, Rua General Pedra, Olario, Ramos, Bonsucesso, Vila Isabel, Rua Marqués de Sapucaí, Niterói, Encantado, Rua Clapp, otra vez en Estácio, Todos los Santos, Catumbi, Labradio, Boca de Mato, Inválidos…
Y finalmente en la calle de la Constitución, donde, completamente desquiciado, Misael la mató de seis tiros y la policía la encontró tirada a lo largo, en decúbito dorsal, vestida de organdí azul.

                                                                                        1933


Tragédia brasileira

Misael, funcionário da Fazenda, com 63 anos de idade,
Conheceu Maria Elvira na Lapa, -prostituída, com sífilis, dermite nos dedos, uma aliança empenhada e o dentes em petição de miséria.
Misael tirou Maria Elvira da vida, instalou-a num sobrado no Estácio, pagou médico, dentista, manicura... Dava tudo quanto ela queria.
Quando Maria Elvira se apanhou de boca bonita, arranjou logo um namorado.
Misael não queria escândalo. Podia dar uma surra, um tiro, uma facada. Não fez nada disso: mudou de casa.
Viveram três anos assim.
Toda vez que Maria Elvira arranjava namorado, Misael mudava de casa.
Os amantes moraram no Estácio, Rocha, Catete, Rua General Pedra, Olaria, Ramos, Bonsucesso, Vila Isabel, Rua Marquês de Sapucaí, Niterói, Encantado, Rua Clapp, outra vez no Estácio, Todos os Santos, Catumbi, Lavradio, Boca do Mato, Inválidos...
Por fim na Rua da Constituição, onde Misael, privado de sentidos e de inteligência, matou-a com seis tiros, e a polícia foi encontrá-la caída em decúbito dorsal, vestida de organdi azul.


Versión: Pedro Marqués de Armas



Maldito universal



Bohemia, marzo de 1959


martes, 25 de octubre de 2016

No le copien a Pound



Gonzalo Rojas


No le copien a Pound, no le copien al copión maravilloso
de Ezra, déjenlo que escriba su misa en persa, en cairo-arameo, en sánscrito,
con su chino a medio aprender, su griego translúcido
de diccionario, su latín de hojarasca, su libérrimo
Mediterráneo borroso, nonagenario el artificio
de hacer y rehacer hasta llegar a tientas al gran palimpsesto de lo Uno;
no lo juzguen por la dispersión: había que juntar los átomos,
tejerlos así, de lo visible a lo invisible, en la urdimbre de lo fugaz
y las cuerdas inmóviles; déjenlo suelto
con su ceguera para ver, para ver otra vez, porque el verbo es ése: ver,
y ése el Espíritu, lo inacabado
y lo ardiente, lo que de veras amamos
y nos ama, si es que somos Hijo de Hombre
y de Mujer, lo innumerable al fondo de lo innombrable;
no, nuevos semidioses
del lenguaje sin Logos, de la histeria, aprendices
del portento original, no le roben la sombra
al sol, piensen en el cántico
que se abre cuando se cierra como la germinación, háganse aire,
aire-hombre como el viejo Ez, que anduvo siempre en el peligro, salten intrépidos
de las vocales a las estrellas, tenso el arco
de la contradicción en todas la velocidades de lo posible, aire y más aire
para hoy y para siempre, antes
y después de lo purpúreo
del estallido
simultáneo, instantáneo
de la rotación, porque este mundo parpadeante sangrará,
saltará de su eje mortal, y adiós ubérrimas
tradiciones de luz y mármol, y arrogancia; ríanse de Ezra
y sus arrugas, ríanse desde ahora hasta entonces, pero no lo saqueen; ríanse, livianas
generaciones que van y vienen como el polvo, pululación
de letrados, ríanse, ríanse de Pound
con su Torre de Babel a cuestas como un aviso de lo otro
que vino en su lengua;
cántico,
hombres de poca fe, piensen en el cántico.